Avisar de contenido inadecuado

LLuvia, Ángela Martínez

{
}

 TAGS:undefined

 

Lluvia

La sencillez de este cuento es estremecedora. Nuevamente nos encontramos con un hecho inusual, que perturba la tranquilidad de los habitantes del pueblo. Lo que te propongo en este caso es que transformes el cuento, para que lo dotes de una entidad diferente. Para ello es importante que cambies el punto de vista, que nos presentes la historia con la mirada de uno de sus protagonistas. También creo conveniente que introduzcas en nuestra historia las voces de los protagonistas, sus reacciones y cómo poco a poco éstas se adecúan a la nueva situación. No será lo mismo si la historia la cuenta un niño o un adulto, si éste es una autoridad o una persona con poca credibilidad, porque está loca o padece una suplantación de la personalidad, en determinadas situaciones.  Puedes también cambiar el final, aunque no te será fácil conseguir el mismo clímax narrativo. Veamos cómo te desenvuelves, cómo relatas la vuelta a la normalidad, a la apatía del día a día, al mundo que parecía haber sido engullido por la omnipresencia de la lluvia.

 Aghata

 

Durante semanas se planeó la fiesta anual del Ayuntamiento. Esta vez había de tener lugar al aire libre, en el campo, por lo que se tomaron las precauciones posibles. 

Observatorio y pescadores fueron consultados, y el día fue cuidadosamente seleccionado; todos los augurios permitían suponer que sería el más perfecto del año.

Y de esta manera comenzó. Claro y hermoso, con abundante sol patinando sobre las parejas sentadas en el prado luminoso, que se llenó de canastas, de telas alegres, esparcidas sobre la hierba acogedora.

Y entonces, cuando todos disfrutaban de la fiesta, cuando nadie lo imaginaba, las primeras nubes ennegrecidas asomaron tímidas al final de los árboles, y las gotas de vanguardia, temblorosas y tibias, comenzaron a caer.

Los primeros que notaron la lluvia, callaron; trataron de ignorarla para hacerla desaparecer, pero ésta, tomando inesperada fuerza, se impuso.

Al principio creyeron que pasaría, que sólo sería una broma de la naturaleza, pero la lluvia, arreciando progresivamente, los hizo al fin, tras horas de espera al inútil abrigo de los árboles, regresar cabizbajos al pueblo, con la corriente sucia ya sobre los tobillos.

Llovió todo el resto del día y toda la noche. A la mañana siguiente continuaba lloviendo y, cuando después de tres días la situación comenzó a ser verdaderamente molesta, no mostraba indicios de cesar. La gente ya se quejaba. El Observatorio era asediado a preguntas. Algunos culpaban a los astrónomos.

Más días y semanas y meses transcurrieron, y mientras los científicos trataban de descubrir la causa de la misteriosa lluvia para detenerla, la gente comenzó a aburrirse en sus casas y a salir de nuevo. Hasta los más tímidos abandonaban sus hogares y comenzaban a aprender a vivir en la lluvia.

Y así, a medida que pasaron los años, comenzó a operarse en los habitantes del pueblo, un cambio extraño. Se acostumbraron de tal manera a su lluvia, que se sentían mejor bajo ella que dentro de sus casas. Loa mayoría dejó de usar paraguas u otros protectores. Las casas se derrumbaban por efecto de la prolongada humedad, y sus moradores no se preocupaban de rehacerlas. Algunos llegaron a destruir ellos mismos sus hogares, ya innecesarios.

Incluso el aspecto físico de la gente había cambiado. Sus extremidades tomaron forma de aletas, y todos lucían como si tuviesen agallas.

Eran por completo felices en el elemento líquido y hasta se enorgullecían de ser el único pueblo que contaba con lluvia constante. Si, por casualidad, algún joven aventurero se atrevía a traspasar los límites del pueblo, fuera de los cuales no llovía, regresaba aterrado y arrepentido de su experiencia.

Más, de repente, tal como había venido, sin un aviso, sin una señal, cesó la lluvia y salió de nuevo el sol, y los habitantes del pueblo de mi historia no pudieron sufrir esta vez un nuevo cambio; debilitados en su capacidad de adaptación, no se sintieron lo suficientemente fuertes para intentar un retorno a su existencia anterior, por lo que fueron muriendo poco a poco, como peces al aire, enterrados en el fango.

Hoy el pueblo no es más que un recuerdo en la memoria de algunos que se dicen supervivientes, pero que ni siquiera recuerdan su nombre. O sí verdaderamente existió, y esto es lo único cierto.

Ángela Martínez

Cuentos cubanos (Antología)

                                 Laila

{
}
{
}

Comentarios LLuvia, Ángela Martínez

No lo sé... María no vendrá hasta la tarde... salvo que se encuentre mal (ayer la llevé al médico porque le dolía el estómago y le retiró el hierro durante unos días). Así que estoy en ascuas, porque se pone nerviosísima. En cuanto a la Comisión... ¿?... No sé lo que pasará, entregué el papeleo y ahora a esperar.
Un beso gigante, mi dulce ángel, ¿qué tal estás tú? Espero que tu perra esté mejor... ¿no?
bueno, el dolor de estómago es propiciado por el stress y los nervios, no creo que tenga que ver con el hierro, aunque a mi madre le pasa que no le sienta bien, en cuanto puedas quítale el hierro pero para siempre porque el cuerpo recupera comiendo lo que necesita y el hierro desde mi punto de vista sólo es necesario cuando la cosa está muy chunga pero bueno.....ahora unos dias sin hierro y ya poco a poco irá recuperando y se lo quitarás definitivamente.
yo estoy como siempre hija ,no hay novedad jajajajaja. unos dias mejor otros peor......aquí con el imserso que está fatal jajajajaja. pero bueno.........nada puedo hacer. bueno pues luego me dices cómo han ido las cosas, supongo que ella dirá que no han ido muy bien pero yo tengo esperanza en que sí.
Aghata:
Es la ley de adaptación a las nuevas circunstancias, a los cambios, algunos pueden fácilmente acoplarse a lo nuevo, otros ya no.
Me encanto la historia y me dio pena el final.
Un gusto leerte.
Sergio.
serge serge 20/05/2010 a las 17:09
nena has sabido algo? cuenta........
¡Hola Marlen! Ay, las vueltas que da el mundo.... Gracias al ángel, seguro. María ha vuelto fresca como una rosa.  Según ella los exámenes le han salido bastante bien, sobre todo está contenta con el de física y química... aunque dice que el de matracas tampoco le ha salido mal. Además ya no le dolía el estómago, ni nada de nada. Y sabes lo que estoy haciendo yo ahora.... Pues aquí me tienes con un blog de dibujo e intentando dibujar manga... Dentro de poco espero poder subir mis propias ilustraciones al blog. Le pongo ganas, pero hace sigloooooos que no dibujo. Imagínate... Veremos si puedo ilustrar mis poemas y conseguir mis sueños.... No me gusta subir dibujos de otros, me gustaría poder subir mis propias ilustraciones... Pero despacito y buena letra... muy, pero que muy despacito.
Un beso gigante.
¡Hola Marlen! Ay, las vueltas que da el mundo.... Gracias al ángel, seguro. María ha vuelto fresca como una rosa.  Según ella los exámenes le han salido bastante bien, sobre todo está contenta con el de física y química... aunque dice que el de matracas tampoco le ha salido mal. Además ya no le dolía el estómago, ni nada de nada. Y sabes lo que estoy haciendo yo ahora.... Pues aquí me tienes con un blog de dibujo e intentando dibujar manga... Dentro de poco espero poder subir mis propias ilustraciones al blog. Le pongo ganas, pero hace sigloooooos que no dibujo. Imagínate... Veremos si puedo ilustrar mis poemas y conseguir mis sueños.... No me gusta subir dibujos de otros, me gustaría poder subir mis propias ilustraciones... Pero despacito y buena letra... muy, pero que muy despacito.
Un beso gigante.
Perdón por entrometerme en el asunto de tu hija ^^', pero debo de ir practicando con esa mi futura carrera de medicina así que quiero agregar algo: Si pudo ser el hierro, porque el hierro tiene componentes que caen "caliente" en el estómago, a eso se le llama "calor en el estómago" el fresco de avena ayuda, e incluso el hierro si se toma con constancia puede provocar la estitiquez -espero que mi excusa haya servido de algo- buenos deseos!

Entonces  ahora el ejercicio, bueno el centro de mi ensayo gira en torno a "Todo tiende a acostumbrarse" y bueno mi personaje será un caballero, porque muchas veces desearía haber escrito las líneas de un hombre para encantar la situación con la magia de una mente femenina, más concreto:  romántico.
Nota: Es algo común, pero que muchas veces ignoramos su existencia y solo la notamos cuando se está escrita en renglones de libros, pero ésta es diferente, o eso espero...


Éste debería de ser el día más esperado del año, todo estaba bien ajustado, nada podía salir más, pero olvídate de todo eso y concéntrate en el destino de tu vida, Emma, ¿cómo decirlo?, ¿Debería? ¿Contestará o solo se limitará a negarlo? Supongo que será lo justo, además como dije antes, todo estaba perfectamente planeado. –me puse mi traje, o al menos la ropa de los Domingos, unos jeans azules y una camisa de mangas cuadriculada, me peiné cuidadosamente, me puse loción y mis zapatos rechinaban de limpios- Tomé una cajita simple y la coloqué despacio dentro de mi bolsillo del pantalón, ¡Lo lograrás! Me incité a mi mismo y salí de casa de mi madre con la barbilla en alto y dando zancadas ansioso por llegar a mi destino, ya se oía en la plaza la banda tocar con los tambores y trompetas que anunciaban la nueva fiesta, las muchachas guapas bailando seductoramente los niños corriendo por doquier y las aves revoloteando introduciéndose en la celebración.
El sol brillante se extendía de Oriente a Occidente, sus rayos eran tan fuertes que iluminaban todo el cielo, y allá en las bancas del alcalde donde las damas cuchicheaban, bebían jugos y se abanicaban mi Emma tan resplandeciente, con aquéllos sus ojos sinceros y abiertos, azules, dos grandes astros codiciados, y se dirigían hacía mí, ya se arqueaba en su rostro una sonrisa, mostrando su blanca dentadura que se asemejaba a las nubes. Mis pies se apresuraron, tomé las manos de mi amada novia y ella rió como chiquilla.
-Hola Emma, ¿Acaso quieres dar celos al día? –le cité
Ella se ruborizó comos solía hacerlo cuando deliraba en su hermosura.
-Hola mi querido Gabriel –masculló- llegas a tiempo para el discurso de mi padre, se lo ha estado ensayando toda la tarde y me lamentaría que no lo escucharas –ella jaló mi brazo suavemente haciendo que me sentara junto a ella.
-Feliz cumpleaños –le besé en la mejilla, sintiendo ya su blancura y la suave piel que la cubría
-Creía que lo habías olvidado-admitió con el rostro bajo
-¿Cómo pensaste que…? No mi querido ángel, primero olvidaría mi vida, antes de olvidar la tuya –le besé la comisura de los labios, ella mordió su labio, cosa que yo adoraba – Sabes que te quiero
-Y tú sabes que yo quiero que escuches a mi padre –estrujo, ella siempre sabía como alejar sus labios, pero parecía tan fácil para ella robar mi pasión sin que eso robase la suya.
El alcalde comenzó su discurso, todos notaron prolongadamente cómo el cielo se iba llenando de nubes poco a poco, que yo supiera no se habían pronosticado nubes para el día de hoy, pero siempre suelen haber desperfectos con lo que corresponde al clima, pero la fiesta parecía no interrumpirse con nada, a medida que los minutos pasaban el viento levantaba los manteles de las mesas y la gente se apresuraba para poner cosas pesadas en las esquinas para  no arruinar la decoración. Me temía que no había escuchado nada del discurso, pero Emma no lo notaría porque estaba completamente atenta a la cara de su padre. Cuando acabó todo, lo felicitaron con un abrazador aplauso que hizo que se emocionara mi novia, yo le pasé el brazo por su espalda y ella me sonrió, le pedí que me acompañase a la mesa de los refrescos que estaba un alejada de donde nos encontrábamos, ella seguía con su sonrisa cabalística y cada vez estaba más decidido que era ella…
-¿Qué quieres tomar?- me preguntó viendo las bebidas, quería expresarle como me gustaba beber del vino de sus labios, que quería tomar el premio de oro que me tentaba su cintura, pero más quería oír de ella la aceptación de amor que yo por días esperaba.-¿Sucede algo?-preguntó sabiendo ya mi estado de deliro
-Hay algo que te quiero decir-…pero ¿Por dónde empezar?, ella asintió para que prosiguiera –Emma…-dije tomando sus manos-…tu sabes bien cuánto mi corazón ansia por el tuyo y también que el tiempo que llevamos juntos ha sido el suficiente para conocernos más…
-Cinco hermosos años son ya –interrumpió diciendo, ella se mordió el labio para que siguiera
-Lo son…-continué diciendo-y sé que ahora es tiempo para llevar más lejos ésta simple relación que llevamos –puse una rodilla en el suelo- Y ahora te pregunto: Emma, mi mariposa, mi amada ¿Te casarías conmigo?...-pregunté sacando de mi bolsillo la sortija que pedía a gritos que se diera en la luz, el anillo brilló en sus ojos. Una repentina lluvia empezó a correr en la grama, observaba como rápidamente el rostro de Emma se empapaba de aquélla agua inesperada, creí que era una simple brisa, pero continuó, así como mi propuesta que se inclinaba ante ella, su anillo ya se encontraba en sus húmedos dedos.
-¡EMMA VEN EN SEGUIDA AHORA MISMO!-le gritaba su madre, ella confundida corrió al llamado
Los días continuaban igual y yo me desesperaba viendo únicamente la tempestad lavando la ventana, tenía que salir, semanas pasaron y sin saber nada de Emma…sentía como mi sangraba la luna de mi boca (20 poemas de amor y la canción desesperada Pablo Neruda) y mi cabeza luchaba contra mi corazón, en esos momentos era terco con mi madre, cada vez que yo estaba apunto de salir de la casa, ella siempre me detenía junto con mis tres hermanas y al fin me resigne por las anteriores semanas.
Pero ahora estaba desesperado en términos peligrosos, así que mientras dormían junté a todos mis amigos en la cabaña de mi tía que desde hacía varios meses estaba deshabitada.
-No podemos quedarnos a envejecernos en éstos climas, tres semanas exactamente han transcurrido después de la fiesta en el congreso, y ¿Qué hemos hecho?- les pregunté, ya observaba como los comentarios corrían entre ellos- ¿Acaso esperaremos a que todos mueran a causa de que no podemos salir?, ¡NO!, He sentido la lluvia correr por mi cuerpo y me parece cálida, he probado la lluvia y se siente dulce ¿Podría dañarnos esto?
-No podemos cultivar –comentó uno del fondo
-Los supermercados y las farmacias han cerrado –dijo mi vecino
Todos empezaron a decir los locales importantes que estaban cerrados, esto me aturdió un poco, estaba sin argumentos, pero como de repente mi lengua se movía soltando las palabras que necesitaba
-Por eso, hoy los he invocado para que no tengamos miedo a la lluvia, convirtamos a la lluvia en el aire, ahora la lluvia es de nosotros, y amigos míos, después de la tormenta, la calma llegará les aseguro, abramos nuestros negocios, salgamos a la lluvia y disfrutemos de ella, no tengamos miedo…
Y así pasaron los meses, nuestros cuerpos estaban totalmente húmedos, nuestra piel era liza y escamosa, no necesitábamos respirar por nuestras narices, porque agallas que al comienzo asustaron formaron ser parte vital, nuestros pies se unieron formando una aleta, nuestros brazos eran rectos y nos ayudaban a movilizarnos, todo se había llenado de agua, y la lluvia ya no nos molestaba, mi querida Emma había regresado a mí, y éramos al fin felices, tenemos planeado casarnos dentro de unas semanas, estoy súper emocionadísimo, ahora sé que me ama como yo a ella, aunque a veces peleamos diciendo quién ama más al otro pero siempre la dejo ganar.
Sus padres están de acuerdo con nuestra futura unión, con mi madre y la suya se han puesto al tanto de todo, ella son las que están planificándolo todo, estoy ansioso porque llegue el día, a diario la llego a ver a su casa que ahora es de piedra, con su larga cola color carmesí y su rostro rosado, pero sus ojos azules que resaltan en el agua, son los que cada día admiro por ser míos.
-Te amo mi mariposa- ahora le parecía fuera de lugar ése nombre, porque hacía meses que ya no veíamos una
-O querrás decía “pez” –añadió
-Pero la más hermosa y bella, la más inteligente y persuasiva de todas
-Vaya, eso es nuevo –descubrió, yo le sonreí- Adoro tus bellos ojos verdes
-Pero tus ojos son los más bellos, no se comparan con éstos los míos miserables
-No lo son…-dijo Emma
Y así era como comenzaban nuestras discusiones de enamorados, sé que sonábamos como unos completos cursi, o tortolitos, pero no me apena en admitirlo.
Días después nos sorprendió un brillo diferente, en la superficie del agua, se miraba una esfera dorada, no sabíamos que era, Emma se asustaba cada vez que lo miraba, pero yo la tranquilizaba con mis besos, y diciéndole que eso era nada más lo que es, un brillo.
Pasó el día de nuestra boda y mis sueños se cumplieron al fin, teníamos una casita en una cueva, adornada con los más brillantes cristales, ya habían notado los encargados del clima, que el nivel de agua iba disminuido uniformemente variado y que cada día disminuía un 5%, y eso era mucho.
Todos estábamos preocupados, cuando no se observaba la cúpula de la casa del alcalde, y estaba a unos 20 metros, y cada día diminuía más…hasta que se acabó y mi esposa y yo nos ocultamos bajo la mesa para dormir eternamente juntos marcando nuestras siluetas en la superficie de la arena.
“Y los amados murieron juntos y vivieron juntos”
Bueno...creo que es un poco corto para las ideas que tenía, pero al fin es un comentario y está lo bastante largo...
Saludos y besos mi querida amiga, cuídate!! 
Gracias Serge, a mí también me dio grima el final de la historia. Besos
Eres extraordinaria, mi querida amiga. Te aseguro que me ha sorprendido tu comentario. Sigue así, sé que llegarás lejos. Excelente. Me dejas sin palabras.
Eres extraordinaria, mi querida amiga. Te aseguro que me ha sorprendido tu comentario. Sigue así, sé que llegarás lejos. Excelente. Me dejas sin palabras.
Estimada
Soy docente y mis estudiantes están realizando un proyecto extraordinario con este cuento, pero el detalle es que por más que hemos investigado tenemos una información ínfima de los datos biográficos de la autora, me podrían ayudar en este particular y compartir en el blog información referente?
A la espera de su respuesta
Amparo Artreaga Amparo Artreaga 12/12/2017 a las 20:38

Deja tu comentario LLuvia, Ángela Martínez

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre