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Calvina, Carlo Frabetti

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Como siempre la narración que pretende provocar la curiosidad de un niño, abre la puerta de la imaginación, con una llave mágica que despierta el mismo mecanismo automático: un hecho insólito nos roba la cordura, obligándonos a desplegar las alas para el vuelo fantástico. Un hecho trivial –en este caso, el ladrón pillado in fraganti por un niño- puede servirnos como anillo al dedo, para desarrollar una trama inteligente. Sin apenas esfuerzo asistimos a la desafortunada conversación que mantiene Lucrecio con Calvino. Nos preguntamos de inmediato cómo logrará salir airoso este antihéroe, ¿podrá salirse con la suya? ¿Será capaz de volver sobre sus pasos o se verá obligado a seguirle el juego a este niño insolente que parece saberlo todo sobre su vida? Esta es la pregunta que lanzamos al aire, la que debes responder tú mismo, antes de calzarte las botas de siete leguas y echar a  volar tu imaginación. Espero que tengas suficientes polvos mágicos, para salir por la ventana, es decir, para dejar que vuelen las palabras.

Era un caserón antiguo y destartalado, rodeado de un amplio jardín que hacía mucho tiempo que nadie cuidaba; tanto, que más que un gran jardín parecía un pequeño bosque. La casa no tenía aspecto de albergar cosas de mucho valor; pero había una ventana abierta  en la planta baja, y esa era la clase de tentación a la que Lucrecio el Rata no podía resistirse. Además, si el Sopa lo había citado allí era porque el golpe valía la pena. El Sopa no solía equivocarse.

No solía equivocarse, pero sí solía llegar tarde. Cuando llegaba, pues a veces ni siquiera aparecía, ya que se quedaba dormido con mucha facilidad. Por eso lo llamaban el Sopa.

Tras esperar más de media hora, Lucrecio decidió hacer el trabajo él solo. Parecía fácil, y si salía bien le daría una parte al Sopa por la información. Imitó el ladrido de un perro y, al ver que no obtenía respuesta (señal de que no había ningún chucho en la casa), saltó, no sin dificultad, la alta verja de barrotes de hierro rematados por amenazadoras puntas de lanza.

Mientras cruzaba sigilosamente el jardín, le pareció distinguir entre los matorrales los relucientes ojos de… ¿un gato? <>, pensó con un escalofrío al calcular el tamaño del animal por la separación de los ojos. <>.

Era más de medianoche y todos debían de estar durmiendo, pues no había ninguna luz encendida ni se oía el menor ruido. De no ser por el débil resplandor lunar que se colaba en el salón por la misma ventana por la que se había colado Lucrecio, la oscuridad habría sido completa.

El ladrón sacó su linterna de bolsillo y se dispuso a encenderla. Pero no tuvo tiempo de hacerlo. Una gran lámpara de cristal que colgaba del techo se iluminó de pronto, y Lucrecio se encontró cara a cara con un niño que lo miraba muy serio a apenas un par de metros de distancia. Era un niño bastante extraño. De unos diez u once años, muy menudo y algo cabezón, de grandes y penetrantes ojos azules, todo vestido de negro. Y completamente calvo.

-Aún falta mucho para Navidad- y además tú no pareces Papá Noel.

-No tengas miedo, pequeño- susurró Lucrecio con una sonrisa forzada. Su primer impulso fue salir corriendo, pero se contuvo; si actuaba con brusquedad, lo más probable era que el niño se pusiera a gritar. Y con la ventana abierta los gritos se oirían en la calle. Alguien podía cercarse y pillarlo saltando la verja.

-No tengo miedo- replicó el niño-. Y no soy pequeño.

-No quería ofenderte- se excusó Lucrecio-. Lo de <<pequeño>> es una forma de hablar, ya sabes... En realidad, eres bastante alto para tu edad.

-Deja de decir tonterías. A no ser que pienses que tengo cinco años, y por mi cara y mi forma de hablar es evidente que tengo al menos el doble, no puedes decir que soy alto para mi edad,  pero, como dijo Napoleón, la grandeza no tiene nada que ver con la estatura. Aunque es normal que los bobalicones como tú la confundan.

-Oye, yo no soy ningún bobalicón. Para que te enteres, me llaman… Demetrio el Astuto.

-Nada de eso. Te llaman Lucrecio el Rata, también conocido como Luc el Sigiloso. Aunque esto último, a juzgar por el ruido que acabas de hacer, no parece muy adecuado.

-¿Cómo demonios sabes…?

-Yo hago las preguntas- le interrumpió el niño-. ¿Tienes familia?

-Depende de cómo se mire- contestó Lucrecio con un suspiro-. Mi mujer me plantó hace un par de años, y casi no me deja ver a nuestra hija: dice que soy una mala influencia para ella.

A primera vista, yo diría que no le falta razón- comentó el niño con una mueca despectiva.

-Oye, no te pases- protestó Lucrecio-. Mi… oficio no significa que sea un mal padre.

-¿Te consideras bueno?

-Tal vez no sea lo que se suele entender por un padre ejemplar; pero puedo asegurarte que mi hija es lo más importante para mí, y haría cualquier cosa por ella.

-Estupendo. Era justo lo que andaba buscando.

-¿A qué te refieres?

- A un buen padre. Necesito un buen padre.

-¿Para qué? ¿Para quién?

-De momento, contestaré a la segunda pregunta, para mí.

-¿Estás de guasa?

-En absoluto. Es un asunto muy serio… No tienes muy buen aspecto, pero, a falta de otra cosa, supongo que servirás.

Lucrecio sintió una extraña desazón. No era la primera vez que lo sorprendían al entrar a robar en una casa, pero nunca se había encontrado en una situación tan insólita como aquella.

-Creo que será mejor que me vaya- dijo tras una pausa-. Y tú, por cierto, deberías estar en la cama.

Hizo ademán de salir por la ventana por la que había entrado, pero el niño se sacó del bolsillo un mando a distancia y oprimió un botón. Con un golpe seco, la reja de gruesos barrotes metálicos descendió como una guillotina desde el borde superior de la ventana y le cerró el paso al perplejo ladrón, que se volvió hacia el niño y le dijo:

-Escúchame…

-Calvino. Me llamo Calvino.

-Escúchame, Calvino: lo mejor para los dos es que me marche tranquilamente por donde he venido, así que haz el favor de abrir esa ventana, o de lo contrario…

-O de lo contrario, ¿qué harás?

-Tendré que usar la fuerza.

-Un buen padre como tú no usaría la fuerza contra una pobre criatura indefensa.

-Bueno, no voy a matarte ni a romperte un brazo, pero tendré que quitarte ese mando por la fuerza.

-No será necesario. Toma- dijo Calvino tendiéndole el mando.

Lucrecio lo cogió y buscó el botón de apertura, pero no entendía los extraños signos grabados junto a los pulsadores; probó varios al azar, pero no consiguió nada.

-Está bien- dijo-; aunque no es mi costumbre, me iré por la puerta.

-No creo que puedas abrirla- replicó Calvino-. Es una puerta de seguridad, a prueba de ladronzuelos incompetentes.

-Oye, este juego está yendo demasiado lejos- dijo Lucrecio esforzándose por parecer tranquilo, aunque en realidad no lo estaba en absoluto-. No puedes retenerme aquí en contra de mi voluntad, de modo que si no me dejas salir…

-¿Llamarás a la policía? Adelante, ahí tienes el teléfono.

Calvina, Carlo Frabetii.

El barco de vapor. SM

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Comentarios Calvina, Carlo Frabetti

ola pueden poner el resumen completo gracias :)
ladulceniña :) ladulceniña :) 29/11/2011 a las 17:53
por favor os lo pido tengo k leerme el libro y ya an cerrado las papelerias y no me puedo comprar aora kiero el resumen o alguna pagina k pueda descargar el libro por favor os lo ruego mañana tengo el examen!!
anonima muy necesita anonima muy necesita 23/05/2012 a las 22:54
Necesito saber si es noño o niña ya me lei el libro pero no se si es niño o niña y mi prueba es el lunes lo necesito 
anonimo anonimo 10/06/2012 a las 00:58
hola cavina o calvino es ¿hombre o mujer? porque primero es calvino despues alicia despues lulu y al final calvina y no se si es niño o niña
niña tierna y dulce niña tierna y dulce 10/06/2012 a las 01:35
yo he entrado buscando si era niño o niña y sigo sin saberlo en fin... es un misterio que debemos solucionar nosotros mismos supongo aun asi lo he leido hace años y es un gran libro que engancha desde la primera hasta la ultima palabra
persona persona 25/06/2012 a las 23:37
wtf
papanoel papanoel 09/07/2012 a las 10:09
necesito saber quienenes eran unos personajes del libro y que hacían y como se llamaba el perro por favor gracias 
Soole Soole 03/09/2012 a las 23:00
plisss pueden poner el resumen por los capitulos tengo un reporte
Ezza nna emitha biersack Ezza nna emitha biersack 30/03/2014 a las 04:02
Resumeeeeeeen masssssssss largoooooooo plzzzzzz ayudaaaaaaaa!
Juana Juana 14/10/2015 a las 22:38

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