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Artículo de opinión 3º D

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ARTÍCULO DE OPINIÓN
Veamos si soy capaz de convencerte…

 

Sabemos lo que somos,
pero no sabemos lo que podemos ser…
William Shakespeare

 

  

Jordi Barberá Donat 3ºD
Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podemos ser—. Una célebre frase, nombrada por una célebre persona, William Shakespeare, autor de obras como Romeo y Julieta, La Tempestad, Cuento de Invierno o El Mercader de Venecia.
Viendo esta frase, es imposible negar que, además de ser un grandioso escritor, también fue un gran filósofo, un genio. ¿Y quién osaría dudar de un gran genio? Quiero decir, un genio, pocas veces, o incluso ninguna se equivoca, ¿no? Además, esta frase ha trascendido a lo largo de las generaciones, es imposible que alguien ponga en duda su total veracidad, alguien habría dudado de ella en algún momento, pero no es así, por tanto debe ser cierta y todos deberíamos estar de acuerdo. En fin, llámame raro pero yo no estoy de acuerdo con esta oración, al menos no completamente. Ahora explicaré mis motivos y argumentos, pues, efectivamente, YO tengo la osadía de poner en duda esta frase, aunque esto signifique ir a contracorriente, como los salmones.


Vayamos por partes”, como dijo Jack, el descuartizador:

Dije que era raro ¿no?, pues como raro que soy, me gusta empezar la casa por el tejado, así que…
no sabemos lo que podemos ser
Esta cita se refiere al azar, obviamente (merezco un Premio Nobel por esta aclaración, lo sé).
La vida es un complejo mecanismo que ha llegado a nosotros gracias a un número inconmensurable de acciones dirigidas por el azar, o eso parece a simple vista. Para rebatir mi propia afirmación expondré una frase, realmente poética, mencionada por otro gran genio, Einstein (el científico este de los pelos alocados, sí): “Dios no juega a los dados”.
A simple vista no explica demasiado, pero te aseguro que la respuesta está dentro de la misma frase, y la clave son los dados. ¿Ya has encontrado la respuesta?
—Un momento, ¿me estás diciendo que los dados no es cuestión de azar? Si lo hubieras dicho antes, habría ganado la partida de parchís de anoche—. Supongo que te preguntarás. En fin, en parte es cuestión de azar porque no podemos saber ni la velocidad ni la dirección exacta a la que lanzarás el dado, pero si sabes esto (cosa que solo es posible si son lanzados por una máquina), te aseguro que con ello, y unas cuantas operaciones no muy complicadas, podrás saber el dónde, cómo, e incluso el cuándo, caerán los dados. No es magia, solo la asignatura que más odias. (Es lo que se conoce como determinismo: conociendo TODAS las circunstancias anteriores a un hecho, y con las herramientas necesarias, podemos calcular lo que ocurrirá en el futuro. Efectivamente, mira al pasado y lee tu futuro…).
Bueno, al menos esto es lo que te diría si estuviéramos en un momento anterior a un gran descubrimiento, el de la física cuántica, las reglas de lo tremendamente pequeño, un reino dominado por la locura, la probabilidad y el AZAR. Y como todo está hecho de estos diminutos ladrillos (los átomos), no nos queda otra que afirmar rotundamente la primera parte de la frase de Shakespeare…

Shakespeare 1 – 0 Jordi

Pero, ¿y qué pasa con la segunda parte? Shakespeare, prepárate que ahora es mi victoria...
Sabemos lo que somos”
Oh amigo mío, no debiste pronunciar estas palabras…
Antes de nada, me gustaría que detuvieras tu lectura y te centraras en contestar esta pregunta (si estás con amigos, por ejemplo, debatid la respuesta, que lo mejor en esta vida es el debate):

¿Qué es lo que te define como YO? ¿Qué ocurre en tu cuerpo para decir que eres tú y no otra persona?

Probablemente hayan salido respuestas como…
? Obviamente, lo que define lo que vamos a ser es nuestro ADN, en él está toda la información de nuestro cuerpo.
Lo siento, pero buscad una respuesta algo más complicada de contradecir. Debo informarte que aproximadamente el 50% de tu cuerpo está compuesto por microorganismos bacterianos, que nos ayudan a realizar muchas funciones, como proteger la entrada de bacterias malignas a nuestro organismo. Son como los bichitos buenos. Pero, malas noticias, ninguna de estas bacterias contiene el ADN propio, y todas ellas juegan un papel importante en tu organismo, así que, argumento refutado.

? Claramente, nosotros somos así por nuestras decisiones, y nuestras decisiones son gracias a nuestro cerebro, a lo que pensamos.
El cerebro, una respuesta muy interesante, pero también es relativamente fácil rebatirla. Biología básica: el pensamiento está en nuestro centro nervioso, el encéfalo. El encéfalo está formado por neuronas. Las neuronas transmiten impulsos nerviosos, que es, al fin y al cabo, lo que son nuestros pensamientos, impulsos eléctricos neuronales. Pero estos impulsos, están formados por iones (átomos con desigualdad en la carga eléctrica). Y los átomos, como dije antes, siguen las leyes de la física cuántica, un conjunto de leyes reinados por la locura, las probabilidades y el AZAR, por tanto no podemos saber con exactitud, al menos con esta respuesta, lo que somos en realidad. Así que, argumento refutado.

? Bueno, nosotros somos así porque, aunque hemos cambiado, seguimos siendo los mismos que cuando nacimos, somos la misma persona que hace 2 segundos, y por tanto, de hace 10 años.
¡Huf!, probablemente, esta sea la respuesta que más me cueste rebatir: aunque cambiemos constantemente, esto es un hecho, las células de nuestro cuerpo se intercambian continuamente (la piel externa, está hecha de células muertas que ya han sido reemplazadas), pero aún así seguimos siendo nosotros mismos, ¿no?
Aclarare esta duda con una pequeña analogía:
EL BARCO DE TESEO
ARISTÓTELES

Aristóteles propuso una vez la siguiente paradoja:
“Imagina el barco de Teseo, el hombre que mató al Minotauro de Creta. Es un barco muy famoso, que seguro se conservará por un largo tiempo. Pero el tiempo nos afecta a todos, incluso al barco, y por culpa de este, sus distintas piezas se van estropeando, es necesario cambiarlas. Y así se hace, se cambia una pieza por otra exactamente igual, no pasa nada, y la pieza que se ha quitado se guarda en un almacén. Esto se repite durante mucho tiempo. Pasados 1.000 años, absolutamente todas las piezas del barco se han cambiado, y las piezas originales se han guardado en un almacén, pero están sin montar.
Entonces la pregunta es: El barco de Teseo, el expuesto en los museos, ¿sigue siendo realmente El Barco de Teseo, o por el contrario, El barco de Teseo, son las piezas originales, pero abandonadas, desmontadas y amontonadas en un almacén (desde luego no tienen forma de barco)?”

Ahora cambiemos el barco por tu cuerpo, y las distintas piezas, por esos ladrillos que conforman tu cuerpo, las células, que se han estado reemplazando continuamente. ¿Sigues siendo TÚ, o TÚ estás repartido por distintas zonas por las que has dejado caer tus células?
Dejo que pienses en ello, pero mientras tanto, argumento refutado.

? Deja de hacer preguntas estúpidas y explica ya lo que quieres decir, pesado…
En fin, obviaré esta última posible respuesta…

¿Alguna respuesta más? ¿No? En ese caso, Shakespeare, siento comunicarte que:

Punto, Set y Partido

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